Vestidas con jeans azules, camisetas negras y gafas oscuras que impedían ver su expresión visual al encuentro con sus allegados, las jóvenes demostraban en sus sonrisas la felicidad que sentían al dejar el reclusorio, tras seis meses de encierro.
Ambas fueron detenidas junto con José Luis Saavedra el pasado 3 de enero, en la ciudadela Ceibos Norte, por presuntos robos a viviendas del sector.
Dos automóviles blancos esperaban en las afueras del lugar, cuyos ocupantes se abalanzaron a ellas con un fuerte abrazo. Abramowicz se embarcó en uno de los vehículos y salió de la Penitenciaria, mientras que Damaris subió al otro auto que se dirigió a la cárcel de varones para recoger a su hermano José Luis. Minutos después, se marcharon en medio de la satisfacción de sus defensores.
La excarcelación de los jóvenes se originó horas después de que el juez vigésimo cuarto de garantías penales de Guayas, Johann Marfetán, dispusiera la conversión de la acción que se tramitaba en ese despacho, por un presunto robo de joyas. Con ello, el funcionario judicial ordenó el cese de la prisión preventiva que dispuso el pasado 28 de mayo.
La resolución se dio al término de la audiencia que se realizó en la mañana de ayer, por pedido del denunciante Santiago Collantes Romero.

Según expuso, hasta el momento no se ha podido identificar a las personas que entraron a su hogar para apropiarse de las alhajas. Además, que presentó la denuncia porque debió hacerlo, por cuanto nadie en la ciudadela pensaba que iba a suceder ese tipo de hechos. Su abogado acotó que él quiere olvidarse del asunto.
A ello, sumó el hecho de ser una persona enferma del corazón, impedido de tener ese tipo de tensiones, lo que había conversado con el fiscal Leonidas Lema, quien investigó el caso. De allí que insistió que ya no quiere tener inconvenientes, recalcando que no recibió presiones de nadie.
Según el abogado Guillermo Weisson, defensor de los Saavedra, el fiscal debió iniciar ese proceso contra autores.
Francisco Pesántez, defensor de Abramowicz, no descartó la posibilidad de que la familia de su cliente tome acciones legales en contra de Lema. “El fiscal cometió una serie de irregularidades que perjudicaron no solo a Jael (Abramowicz) sino a toda la honra de su familia, además asegura que hemos presionado al ofendido para que comparezca ante el juez”.
Eloy Burgos, asistente de Pesántez, anotó que ellos no han amenazado ni presionado al denunciante para que se acerque al juzgado.
Los jóvenes ahora solo tienen que presentarse cada quince días ante el presidente de la Segunda Sala Penal, como medida alternativa dentro del proceso principal que se siguió en contra de ellos. (PVC-JDT)