 La avioneta Cessna 303, que desapareció el 6 de junio, fue encontrada por Eduardo Quinaloa, un campesino del sector de Santa Rosa del Toachi (sureste de la provincia).
La tarde del lunes, Quinaloa encontró los documentos de Andrés Felipe Benavides Escobar, piloto del avión siniestrado y los llevó a su jefe, Orlando Bosques, quien enseguida se puso en contacto con la Policía.
Cuando la noticia del hallazgo llegó al Comando Policial de Santo Domingo de los Tsáchilas, a las 22:00, se movilizó a los miembros del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) y del Grupo de Intervención y Rescate (GIR), que estaban en la zona desde que se reportó el accidente.
Previamente, los uniformados buscaron el aparato por las zonas montañosas del Carmen, Quevedo, Patricia Pilar y sectores aledaños.
Las coordenadas Con la información que proporcionó Quinaloa, los uniformados establecieron coordenadas de navegación para encontrar a la avioneta.
Valiéndose de un sistema satelital de posicionamiento (GPS) se ubicó a la nave a unas 27.5 millas náuticas, es decir a 50 kilómetros de la capital de Santo Domingo de los Tsáchilas.
Llegar al sitio del percance, sin embargo, no fue tarea fácil, pues los uniformados tuvieron que caminar por cuatro horas para encontrar la aeronave.
Al final de la jornada se rescató el cuerpo del piloto.
Levantamiento A las 11:00 de ayer, el personal de Criminalística de la Policía, y el Agente Fiscal, Jorge Ochoa, acudieron al sitio para realizar el levantamiento del cadáver de Andrés Felipe Benavides Escobar.
Personal policial que estuvo en el lugar del percance indicó que la nave prácticamente se desintegró, y que el cuerpo del piloto se encontraba a unos 10 metros del lugar del accidente.
fuente: diario la hora
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