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Marco Salamea, analista político, cree que las obras y recursos son solo un pretexto de la medición de fuerzas en Guayaquil que tienen otro origen.¿Cómo analiza las constantes disputas entre la Alcaldía de Guayaquil y la Presidencia de la República?
Son la expresión exacerbada de una pugna que tiene raíces históricas entre el Gobierno Municipal de Guayaquil, y la Presidencia. Esta pugna siempre ha terminado con la disposición del Gobierno central a atender las demandas de esa ciudad, sobre todo en las últimas décadas con la presencia socialcristiana. Pero ahora esta pugna no se resolverá de la misma manera, porque el Gobierno ha generado mayor autonomía con respecto a ciertas élites políticas de esa urbe.
¿La disputa entre estos poderes no se resolverá con la entrega de obras o recursos ?
Las obras y el tema presupuestario son el pretexto para el enfrentamiento. La causa de fondo es una pugna histórica por las divergencias ideológicas y políticas. Pero hay un tercer componente que se relaciona con la cultura política de Guayaquil, donde predomina el caudillismo ligado a una visión política conservadora. Eso ahora está enfrentado a un liderazgo con iguales características que hay en el Gobierno central. Por ello, la pugna lejos de resolverse corre el riesgo de llegar a medidas de fuerza. ¿POR QUÉ ESTÁ AQUÍ? Su experiencia. Sociólogo, catedrático e investigador de la Facultad de Economía de la Universidad de Cuenca. Su punto de vista. Cree que las obras y recursos son solo un pretexto de la medición de fuerzas en Guayaquil que tienen otro origen.
Si estas disputas no son coyunturales, ¿han ocurrido con otros regímenes como los de Lucio Gutiérrez o Jamil Mahuad? ¿Es una suerte de medición de fuerzas?
Sí. Ahora, el Municipio de Guayaquil es la expresión simbólica de la fuerza de la oposición política. La movilización planteada por Nebot se hace en condiciones donde el Presidente sufre un proceso de desgaste. Se da en un momento donde la correlación de fuerzas -que durante estos años ha sido muy favorable al Gobierno- se va debilitando.
En la actualidad, el Alcalde de Guayaquil cuestiona la asignación de recursos. ¿Se reclama por las obras que se dejarán de ejecutar o porque se pierde espacio para apuntalar una imagen política?
En el fondo existe el temor de perder un espacio de poder por parte del Alcalde y, por lo tanto, una base política, electoral y clientelar que le ha favorecido a él y a su partido por varios años. Ahora, el Gobierno ha asumido algunos roles y funciones que antes desempeñaba la Municipalidad de Guayaquil. Eso es algo que Nebot no perdona.
¿El Gobierno quiere tener más espacio para ejecutar obras en una ciudad donde tiene un opositor de peso?
Que el Gobierno asuma competencias que antes las asumía el Municipio guayaquileño significa que el Gobierno quiere fortalecerse políticamente en una plaza donde la oposición política de derecha es fuerte.
¿Esas diputas fomentan un bicentralismo en el país?
Guayas y Guayaquil siempre han sido atendidas de mejor manera que el resto del país. Eso ha fomentado una suerte de bicentralismo, que lamentablemente, no ha sido derrotado y que es defendido desde los cuestionamientos de Nebot al Gobierno. La Constitución habla de Gobierno Autónomos pero aún son una declaración retórica.
¿Qué afectaciones tienen esas confrontaciones?
No ha permitido la equidad. Puede haber esfuerzos para generar elementos de equidad en la distribución de rentas; sin embargo, eso se topa con la reacción de municipios que han sido privilegiados en esa distribución.
¿Por qué los alcaldes de otras urbes no tienen ese mismo nivel de confrontación que Nebot?
Parece que el alcalde Jaime Nebot no tiene toda la razón sobre su pedido de rentas al Gobierno. No he escuchado más voces a su favor. Quizá los municipios pequeños sí son beneficiados con la actual distribución de rentas.
Siempre se han nombrado gobernadores de Guayas con peso político para buscar un equilibrio de fuerzas. ¿El actual Gobernador cumple ese propósito? No. En general, los gobernadores del Guayas de este Gobierno han cumplido el papel de diques políticos frente a la avalancha que representa alcalde Nebot.
¿Qué gana el Gobierno teniendo una suerte de dique?
Le beneficia como contradictores del Alcalde. No son agentes políticos que posibilitan una solución a la pugna. fuente. el comercio
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