Cargando Streaming

El conflicto de Setién con las ‘vacas sagradas’: “A veces, los resultados no dependen de mí”

0

Cuando Quique Setién firmó con el Barcelona el pasado enero, sus ojos desvelaban la ilusión de un niño. Esa mirada ha perdido ya toda brillantez, emulando el proceso que, antes o después, acostumbran a sufrir los inquilinos del banquillo azulgrana. En el caso de Setién, sin embargo, todo se está apagando demasiado rápido. Tanto que los líderes del vestuario ni siquiera disimulan ya su resquemor con el cuerpo técnico.

Ya sea en las reuniones privadas, ya sea durante los partidos. Las imágenes de Leo Messi desentendiéndose de los consejos que pretendía darle el asistente Eder Sarabia en una de las pausas de hidratación en Balaídos, o la pulla posterior de Luis Suárez a Setién tras el empate frente al Celta -“que todo esto lo analice el técnico”-, han colocado al entrenador en una posición muy delicada.

Y Setién, que es de los que no acostumbra a esconderse en las ruedas de prensa, lejos de esquivar las múltiples preguntan sobre los últimos conflictos vividos en el vestuario, levantó la barbilla: “Todos tenemos que ceder una parte de nosotros mismos por el bien del equipo, incluidos los futbolistas. No se puede llevar a cabo todo lo que a uno le gustaría. Esto es un equipo, y el equipo debe actual como tal. A lo mejor hay que sacrificar ciertas cosas personales por el beneficio del grupo (…). No tengo problema en admitir que esta situación es nueva para mí a este nivel (…). Vas aprendiendo a hacer lo que tú quieres. El tiempo va colocando a cada uno en su lugar”.

“Yo tampoco era un jugador fácil”

Cuestionado específicamente por la actitud de Messi en la citada pausa de hidratación y las palabras posteriores de Luis Suárez, Setién no negó el embrollo: “Es verdad que siempre hay controversias, como en la vida. Cada uno tiene su manera de pensar. Es normal que haya diferencias en las opiniones de unos y otros. Pero ha pasado siempre. Yo tampoco era un jugador fácil, y lo entiendo perfectamente”. Aunque intentó naturalizarlo todo: “Son cuestiones puntuales a las que no doy ninguna importancia. Creo que hay una buena comunicación y que la relación que tengo con los jugadores es también buena”.

Aunque Setién también se revolvió cuando le preguntaron si había perdido fuerza en este crepúsculo de la temporada: “En absoluto. Me siento exactamente igual. Y me sentiré así hasta el último día. Lo primero que tengo que hacer es liberar mi conciencia. Estoy haciendo todo lo que sé y puedo para que esto vaya bien, para que ganemos los partidos y juguemos lo mejor que podamos. Es lo que más me tranquiliza y alivia”.

Y alzó la voz: “A veces, los resultados no dependen de mí (…). Sé que las victorias ocultan muchas cosas y que las derrotas siempre conllevan esto. Pero ya lo he vivido en todos los sitios en los que he estado. Cuando uno gana, se disfruta. Cuando pierde, apechuga”.

Share.

Comments are closed.