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[VIDEO] RÉCORD EN LA NBA: Luka Doncic anota un triple-doble de 60 puntos en la victoria de los Mavericks ante los Knicks

El esloveno realizó su mejor partido y se coló en una clasificación del 'blanco y negro' además de tumbar una estadística mítica en la historia del baloncesto

Sebastián Nogales
4 Min. de Lectura

Con pocas palabras se resumen unos hechos legendarios. «El ’77’ es especial», dijo Dwight Powell, interior de los Dallas Mavericks. «Es como el modo ‘Mi Jugador’ del 2K», señaló Kevin Durant, estrella de la NBA. Luka Doncic había firmado una noche de leyenda. De las de Kobe Bryant, Michael Jordan o LeBron James. 60 puntos, 21 rebotes y 10 asistencias, con canasta legendaria para empatar el partido de sus Mavs ante los New York Knicks. El imposible entre los imposibles que no deja de construir el esloveno.

Imposible, porque fue un partido que jamás deberían haber ganado los Mavs de Doncic. Jamás, pues nunca en la historia se había visto algo parecido. Faltaban 35 segundos en el reloj del American Airlines de Dallas, y los locales caían de nueve puntos. En las últimas 20 temporadas de la liga, 13.884 partidos llegaron con una renta así a esas alturas de partido. Doncic empató con una retahíla de acciones de suma inteligencia, y en la prórroga vencían los Mavs. Una, de 13.885. «El milagro de Luka y los Mavs», gritó como un condenado el narrador del partido de la televisión estadounidense. No era para menos.

Doncic, inmerso en un curso casi perfecto, irrumpió en algo imposible. Entre los tótems de la NBA, los ‘mitos del blanco y negro’. Sólo había dos jugadores con partidos con líneas de al menos 50+20+10. Wilt Chamberlain, que lo hizo dos veces (1963 y 1968) y Elgin Baylor (1961). De uno dicen que fue el jugador más dominante de la historia, del otro que fue un mortal anotador y adelantado a su tiempo. Nadie más. Y Luka, con ellos.

El factor diferente es que tiene 23 años. Sí, ese ‘calificativo’ que siempre acompaña al esloveno desde que irrumpió en el Palacio de los Deportes de Madrid cuando era un niño. Pero no deja de ser relevante, que arrebatase el récord del jugador más joven con un triple-doble con 50 puntos a Chamberlain. Lo hizo a los 26. Para contextualizar, el mítico partido de los 100 puntos de Wilt fue con 25.

‘Romper’ con esos mitos de otro tiempo es casi tan importante como la actuación. Es la consagración definitiva de estandarte de la NBA. «Es muy difícil hacer algo no antes visto. Existieron grandísimos jugadores antes. Elign Baylor y Wilt. Él estaba en esa clase. Pero se ha separado para formar su propio estatus. Su propia clase», reflexionó Jason Kidd, técnico de los Mavs. Un imposible en una noche milagrosa.

Los siguientes pasos

Pero de milagros no sólo se vive, y en la temporada Doncic debe mantener un nivel increíble, que tiene comparación numérica a su edad con lo que hacía Michael Jordan, para hacer valer a sus Mavericks. Es la gran lucha, y con semanas con 50 puntos ante los Rockets, 32 y ser vital ante los Lakers, y 60 ante los Knicks, Luka no la rechazará. Va en su ADN.

Porque no es una actuación aislada, es el ‘boom’ del jugador de ataque definitivo. De una estrella que quiere más. «Le intenté defender, lo prometo. Pero es habilidoso. Con el balón, sin el balón. Sabe dónde está y lo que tiene que hacer cada momento en cancha. No es por nada uno de los mejores jugadores del mundo», confesó el principal afectado de la noche de Doncic, Quentin Grimes, su defensor. Vivió como entre milagros e imposibles se construye un mito.

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Por Sebastián Nogales Redactor deportivo de Radio Centro
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